Cerca de un millar de manifestantes bolivianos chocaron con la policía en el departamento sureño de Tarija, en enfrentamientos que se saldaron con varios heridos.
Unos 200 efectivos policiales lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma en los alrededores de la estación de control de un gasoducto en la ciudad de Yacuiba, a 1.500 kilómetros de La Paz y un kilómetro de la frontera sur.
Por allí pasa la mayoría de los cinco millones de metros cúbicos de gas natural que Bolivia exporta cada día al país vecino, y los manifestantes amenazaban con cortar el flujo.
Arrojaban piedras y esgrimían palos, y temprano en la tarde lograron entrar a las instalaciones de Transredes.
Sin embargo, no interrumpieron el paso del combustible hacia Argentina.
La marcha, que acabó en conflicto, surgió como reclamo de dos provincias de Tarija que se disputan más regalías de las extracciones de unas tierras ricas en gas natural.
Repartos
Tanto los habitantes de Gran Chaco como los de O'Connor dicen merecer un mejor porcentaje de las retribuciones de las multinacionales por sus extracciones en el campo gasífero de Margarita.
La provincia que salga victoriosa se hará acreedora del 45% de cerca de US$100 millones anuales.
El gobierno boliviano ha enviado una delegación para mediar entre las partes, pero mientras se cocinan protestas similares en la ciudad de Villamontes.
Allí los habitantes amenazan con tomar el control del gasoducto por donde viaja buena parte de los 26 millones de metros cúbicos que Bolivia exporta a Brasil diariamente.